
Esta es una de las preguntas que me han hecho recientemente y que con absoluta certeza he contestado "Sí, es complicado. De lo contrario no habría tantos divorcios y separaciones."
Esta pregunta me la hizo una persona que está manteniendo una relación desde hace poco más de un año, y que por motivos que no he logrado entender, cree que su pareja no la quiere lo suficiente. Pero aquí entramos en otra cuestión distinta, ¿Cuánto es suficiente? y ¿Cuándo pasa a ser insuficiente?.
Volviendo a la primera interrogante de si es complicado vivir en pareja, en mi opinión creo que el ser humano es ya de por sí un ser incapaz de comprenderse a sí mismo; y que si lo unimos a otro ser distinto a él, en caracteres y formas de ser y pensar, esto nos proporciona la inmensidad de divergencias que pueden surgir. No se puede pedir a una persona que de la noche a la mañana cambie sus hábitos y costumbres, por una desconocida; porque al fin y al cabo la otra persona no deja de ser una desconocida. Creo que la fortaleza de una pareja reside en la comprensión y aceptación uno del otro, y esto se gana con el tiempo.
Cada persona posee una idea formada de lo que es el AMOR o de aquello que cree que es AMAR. Lo suficiente o insufiente depende de los ideales creados por cada uno, pues aquella persona que cree todavía en los cuentos de hadas, tendrá unas expectativas muy diferentes de aquella que nunca ha sentido una demostración de cariño; de la misma forma que una persona que viene de tener una mala relación no puede pensar que las demás relaciones serán iguales. Únicamente podría decir que yo sí sé cuándo es insuficiente y diría que es cuando la otra persona no te hace feliz: a lo que me refiero es que no disfrutas estando con ella; no sientes importancia por lo que hace o deja de hacer; donde va; si va o viene; es decir, que te da igual su vida, creo que en ese instante te das cuenta de que no la quieres como creías.
No debemos olvidar que los tiempos han cambiado y que somos menos tolerantes que nuestros abuelos (ellos lo eran por obligación). Eso de que la mujer se fuera de copas con sus amigas no se veía... y no digamos lo de vivir juntos sin estar casados. Antes se tenían que conformar, pues era mal visto por la sociedad ciertas actitudes. Pero a la vez, no podemos negar que tanta permisividad acaba con las relaciones.
Las relaciones de pareja no son sencillas, todo el mundo lo sabe, por eso creo que nadie debe dudar del futuro de una pareja cuando están todavía en el principio de la relación.
El tiempo es el mejor consejero.
Esta pregunta me la hizo una persona que está manteniendo una relación desde hace poco más de un año, y que por motivos que no he logrado entender, cree que su pareja no la quiere lo suficiente. Pero aquí entramos en otra cuestión distinta, ¿Cuánto es suficiente? y ¿Cuándo pasa a ser insuficiente?.
Volviendo a la primera interrogante de si es complicado vivir en pareja, en mi opinión creo que el ser humano es ya de por sí un ser incapaz de comprenderse a sí mismo; y que si lo unimos a otro ser distinto a él, en caracteres y formas de ser y pensar, esto nos proporciona la inmensidad de divergencias que pueden surgir. No se puede pedir a una persona que de la noche a la mañana cambie sus hábitos y costumbres, por una desconocida; porque al fin y al cabo la otra persona no deja de ser una desconocida. Creo que la fortaleza de una pareja reside en la comprensión y aceptación uno del otro, y esto se gana con el tiempo.
Cada persona posee una idea formada de lo que es el AMOR o de aquello que cree que es AMAR. Lo suficiente o insufiente depende de los ideales creados por cada uno, pues aquella persona que cree todavía en los cuentos de hadas, tendrá unas expectativas muy diferentes de aquella que nunca ha sentido una demostración de cariño; de la misma forma que una persona que viene de tener una mala relación no puede pensar que las demás relaciones serán iguales. Únicamente podría decir que yo sí sé cuándo es insuficiente y diría que es cuando la otra persona no te hace feliz: a lo que me refiero es que no disfrutas estando con ella; no sientes importancia por lo que hace o deja de hacer; donde va; si va o viene; es decir, que te da igual su vida, creo que en ese instante te das cuenta de que no la quieres como creías.
No debemos olvidar que los tiempos han cambiado y que somos menos tolerantes que nuestros abuelos (ellos lo eran por obligación). Eso de que la mujer se fuera de copas con sus amigas no se veía... y no digamos lo de vivir juntos sin estar casados. Antes se tenían que conformar, pues era mal visto por la sociedad ciertas actitudes. Pero a la vez, no podemos negar que tanta permisividad acaba con las relaciones.
Las relaciones de pareja no son sencillas, todo el mundo lo sabe, por eso creo que nadie debe dudar del futuro de una pareja cuando están todavía en el principio de la relación.
El tiempo es el mejor consejero.
